jueves, 24 de abril de 2008

La mejor expresión de vida


La decisión de ser padres debe ser de las más difíciles de tomar y mejor pensada en la vida. Ahora cuesta creer más cuando alguna amiga te sorprende con estoy embarazada. Cuando estaba en el último año del cole mi mejor amiga me llevo al patio del cole y cuando estaba sentada me confeso que estaba embarazada de su enamorado futbolista y que no sabia qué hacer ni como decirle a su mamá, me pidió consejos aunque yo de cómo hacer un bebé no sabia casi nada, atine a decirle que tenerlo era lo correcto, ahora ella debe criar mínimo tres hijos. Saliendo del cole fueron muchas las chicas que decidieron tener hijos antes de llegar a los 18 años, pienso que es una opción válida de vida que yo no quise tomar. Cuando me ausente de mi tierra por algunos años, me di con la sorpresa que mis vecinitos (considerados por mi como niños aún) eran ya padres de familia, cuando yo pensaba que lo que deberían estar haciendo es entretenerse con juguetes menos carnales. Lo primero que se me viene a la mente cuando pienso en los hijos que algún día tendré, es simplemente vida plena y cumplida. Creo que si estamos aca es por alguna razón y una de ellas debe ser perpetuarnos para dejar un pedazo de nosotros en este mundo, aunque en algunas eso no es tan saludable para el planeta, yo si deseo hacerlo. Cada vez que me imagino con mis futuros hijos arrancándome sonrisas, llanto, malestar, amor, no puedo evitar desear que llegue ese momento; mi plan de vida ahora es muy complejo y no me muestra ni sus primeros rayos de que eso pase pero me queda el sueño y anhelo . Por ahora tengo un par de sobrinas que me enseñan mucho de la vida, los niños son de un mundo paralelo y tan envidiado por muchos -me incluyo- ellos ven las cosas tan distintas a cómo nosotros los amargados adultos somos incapaces de concebir. Aprenden todo y muy rápido que asusta, porque no siempre lo que les mostramos es lo mejor. Mis sobrinas son una bendición, se podría decir que son mis muñecas a quienes cambio, juego, les enseño canciones y a bailar y les pido que lo hagan miles de veces hasta que se cansen. Aun no tengo seguro si la cigüeña se acuerde que existo, espero mandarle mi email en algún momento para que no se pierda en el camino y poder cerrar el capítulo de mi vida.

1 comentario:

Jobsky dijo...

Exijo nuevo post

jajaja