sábado, 10 de mayo de 2008

Volvi








Tengo que pedir disculpas por no publicar entrada alguna desde hace varios días pero tengo una muy buena excusa. Desde hace bastantes semanas sentía que mis días eran tediosos y asfixiantes, por eso decidí darme un respiro y salir de Lima- la gris- hacia la tierra donde nací y de la que nunca debí salir, Arequipa. Para los que no conocen esta ciudad, se las recomiendo ampliamente porque es blanca como la arcilla, paisajista como ninguna, limpia para purificar el alma, con gente cálida que regala más que una sonrisa, pero sobre todo es lo suficientemente hermosa como para olvidar tus problemas. Visite mi pueblo después de 4 años de ausencia, la encontré igual que como la deje sólo con más gente y taxis por las calles. El respirar aire puro con olor a vida es realmente gratificante, poder ver nubes blancas en el día e incontables estrellas de noche no tiene precio, realmente es ahí donde me cuestiono sobre la naturaleza centralista del peruano y pasar por alto la posibilidad de vivir en ciudades que no sea la capital. Pero bueno, dejando de lado mi impotencia política-económica-social, puedo decir que mi vida sería mucho mejor si viviera en Arequipa de lo que es ahora en esta capital. Mis días transcurrieron caminando entre paredes de arcilla, edificios coloniales, helados de queso, olor a pan fresco, gringos por doquier, taxis tico amarillos, cerveza arequipeña sin helar. Alguna noche pude recorrer bares para tomar pisco con sprite (Chilcano) y bailar con un grupo de gente que desconocia pero que al avanzar la noche ya me sabia sus movimientos. Creo que si bien es cierto disfrutaba la ciudad no era mi objetivo final de este viaje, por eso decidí irme al Cañon del Colca, refugio de paisajes increíbles, aire totalmente puro, llamas, alpacas, vicuñas y sobre todo cóndores volando por inmensas rocas verdes y vientos infinitos. El estar dos días en este lugar fue lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo, ver las mujeres del pueblo vestidas con miles de colores cargando hijos de una belleza increíble y regalándote una sonrisa para la foto, retrato que ellos mismos quieren ver en tu insignificante cámara de 4 megapixeles, es una experiencia inolvidable. Pude conocer gente de varios países, que muy a pesar probablemente no los vuelva a ver, su recuerdo quedará marcado en mi mente como los amigos que hice en un tour al cañon. El encontrarme en otro ambiente diferente al que estuve respirando varios meses me ayudo a pensar mejor, ver que la vida es más que mis problemas e incertidumbres, porque no son absolutamente nada comparando con lo maravillosa que puede ser la vida cuando se ve con otra perspectiva y entorno. Espero exprimir lo más que pueda este viaje y pensar mejor el resto del año que me espera, la próxima vez que viaje lo disfrute más aun y que este llena de placeres como este lo estuvo ¿Alguien se apunta para la próxima partida?.

1 comentario:

Jobsky dijo...

Hoola, solo volviste pa'dejarnos otra vez.
Que pe/ ya comenta no seas ...
Ademas no deberia comentar, puesto que estoy
indignado/ardido por la falta de comentarios en mi blog, ni un correo ni un hueso.
donde andas_