sábado, 1 de marzo de 2008

Entre Kamikase y Anaconda...

Hace mucho tiempo sabía de la existencia de esos complejos de piscinas familiares pero jamás había existido a una. A la edad que tengo no se me antojaría ir sino fuera para ver a mis sobrinas gozar y encontrar en cada cosa una diversión más. Nos asomamos al complejo temprano cargando nuestra IncaKola familiar y pan con chorizo, pero grande fue nuestra sorpresa cuando nos decomizaron nuestra bebida ya que debíamos compra todo adentro. En fin, entramos y ubicamos sitios cerca a los toboganes con nombres suigeneris como Kamikase y Anaconda, pude ver mucha gente tirarse de esos toboganes sin ningun miedo y con ganas de repetirlo, yo claro jamás me treparía a una de esas cosas. Luego me tocó acompañar a mis sobrinas a las piscinas para que no se ahoguen y asegurarme que se diviertan, por lo mismo estuve gran parte del día en una piscina de 40cm de altura atrás de mi sobrina nadando con un flotador que ella no quería usar pero a la que yo lo encontré divertido.
De ahí al obligado reposo en la silla al borde los toboganes, me percate de la pareja que había a mi lado que no paraba de tomar cervezas desde que llegamos, y ya se encontraban algo borrachitos. Pero grande fue mi sorpresa cuando vi arriba del tobogan kamikase al borrachito dedicándole (con beso volado incluido) la lanzada a su amada borrachita novia, se imaginaran que la caida fue magistral pero el pobre no pudo salirse del agua, se estaba Ahogando!!!!...ahí mismo se tiro el salvavidas a rescatarlo, no pude evitar carcajearme y verle la cara cuando regreso cuasi moribundo a los brazos de su amada. En fin, nos dirigimos a comer nuestro infaltable pollito a la brasa en la sección restaurante del lugar, había un show de payasitos y una banda cumbiambera..hasta que salio la nuevaolera...pero adivinen que a quienes pude ver muy cerca de mi mesa...si, a la pareja borrachita tomándose dos mas...bueno toda esta historia hubiera acabado acá, si es que no hubieran entrado un par de policias al lugar y entre forzejeos y lisuras se dirigieron a la mesa de la pareja y se llevaron al borrachito, no nos explicamos porqué se lo llevaron si no hacía mal a nadie pero parece que mi amigo era alguien requisitoriado y al igual que yo fue a pasar un día familiar lamentablemente con un final no tan plancentero como le mio. Ni modo, de todo esto puedo rescatar que donde me encuentre siempre me topo con cosas que contar.

1 comentario:

Jobsky dijo...

¿que tal sabe la incakola?