sábado, 1 de marzo de 2008

Todo tiempo pasado fue mejor


Creo que casi todos tenemos gratos recuerdos de la niñez. No soy la excepción. Mis padres nos trajeron de mi hermosa tierra arequipeña a mis escasos 3 añitos, nose si era lo mejor pero era lo correcto venirnos a la capital en ese momento. Llegamos a la casa de mis abuelos, por lo que crecí rodeada de una familia numerosa, con el abuelo pintoresco y borrachin, la abuela paciente y sumisa, la tía consentidora y con plata, los primos contemporáneos y divertidos, los hermanos mayores y pesados!. Por ser la menor de todos a lo mejor era la mas consentida, aunque la más lorna y punto de mis hermanos y primos. Mis hermanos me hacían llorar con frases tan simples como "tu no eres hija de mi mama, naciste de una serpiente", o desde el hecho que ellos fueron los ingeniosos en ponerme este nombre! y por el que fui parte de muchas anécdotas ya relatadas anteriormente en otro post. Cuando pienso en mi infancia se me vienen a la mente también animales, por ejemplo teníamos una conejita blanca llamada josefina a la cual quería mucho y cuidaba, pero un día llegada del cole me di con la sorpresa que el menu del día era conejo al horno...desde ahí no puedo ver a los conejos de la misma manera. En otra ocasión criamos tortugas grandes, pero mis abuelos por ser de la selva era su plato preferido y pude ver como mi abuelo quitaba el caparazón del pobre animal para sacar la carne que según ellos es deliciosa...Después de esto mis papas criaron cuyes, pollos, gallinas, pavos y más conejos!!! claro todo ello para formar parte de su menú. Algo que recuerdo con mucha nostalgia era aquellos días en los que mi abuelo nos llevaba a todos los nietos a pasear por unas chacras que había cerca a su casa, donde habían algunas vacas escuálidas pero para nosotros era full diversión ya que corríamos y creíamos que estábamos fuera de lo que habitualmente ve uno en la ciudad. A los 8 años mis papas compraron su casa propia y nos mudamos muy lejos de la casa familiar, fue triste porque extrañaba mucho estar rodeada de mucha gente y jugar (o que jueguen conmigo) como loca. Lo único que me quedaba era esperar cumpleaños, días festivos o algunos simples domingos para poder estar nuevamente juntos y sentirme una niña feliz como alguna vez lo fui.

1 comentario:

Jobsky dijo...

Ta bonito este post ... que los tiempos pasados te alcancen y te rescaten.